1- Detectar e identificar el tipo de plaga y hacer valoración de su importancia.
2- Una vez que hemos detectado el problema realizaremos un plan de actuación, en él buscaremos la solución más adecuada para erradicar el problema.
3- Se realizaran las medidas de control oportunas ya sean físicas o químicas para garantizar el control. (CIP)
4- Se valorará si la actuación ha sido exitosa
5- Una vez asegurado el control de la plaga se realizarán mantenimientos periódicos preventivos para evitar volver a tener un problema.
